"Sólo sé que no sé nada". Dejó escrito en una ocasión un discípulo de Platón.
Y así andamos en estos tiempos en los que la división es lo que abunda en estos días. Ya no sabemos con certeza lo que es verdad y lo que es mentira, nos van envolviendo en una espiral en la que nos marean para no saber ni dónde está la izquierda, ni la derecha.
Nos intentan hacer perder nuestro centro con conflictos que no sabemos a quién o a qué benefician.
A nivel emocional todo esto altera nuestro estado de ánimo... Sube y baja como la marea de los océanos y mares. Todas estas contradicciones han existido a lo largo de la historia; Esta es la que nos ha tocado vivir.
Agarrarnos al presente es una buena herramienta para evadirse de estos tiempos convulsos. Porque aunque te caigan cerca bombas o críticas, será difícil que alteren tu fortaleza y manera de ser hasta el fin de nuestros días. ¡Y quien sabe lo que habrá más allá!.
No lo iba a incluir, pero al ser una tremenda causalidad copio y pego las tres lineas de más abajo que justo me enviaron por whatsapp cuando iba por el segundo párrafo de esta entrada.
¿Donde estas? Aquí
¿Que hora es? Ahora
¿Que eres? Este momento
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Si tienes algo que decir, opinar o aportar... Bienvenido será.